Un hotel vende noches, pero lo que el huésped compra es una sensación: la de llegar a un sitio que le cuida. Esa sensación se construye en los primeros treinta segundos, en el lobby, y se confirma en la habitación. En ambos lugares, la naturaleza es una de las herramientas con más efecto y menos coste. Esta semana revisamos la evidencia sobre diseño biofílico en hoteles, cómo lo aplican los proyectos de referencia y qué puede hacer un hotel boutique o un establecimiento de cadena con un presupuesto contenido.
Lo que la evidencia dice sobre el huésped
La investigación específica de hoteles es más escasa que la de hospitales u oficinas, pero apunta en la misma dirección y se apoya en los mecanismos que ya hemos tratado en este diario: reducción del estrés, restauración de la atención y percepción de calidad (restaurantes y comercios).
El informe The Economics of Biophilia, de Terrapin Bright Green (2012), recoge que las habitaciones con vistas a la naturaleza (mar, jardín, parque) se venden sistemáticamente a tarifas superiores a las habitaciones idénticas con vistas a edificios, y que los huéspedes las valoran mejor. Es un dato que cualquier revenue manager conoce: la “vista” es una categoría de precio. Lo que el diseño biofílico añade es que esa prima puede trasladarse, en parte, al interior: si no hay vista, se puede traer la naturaleza dentro.
Un estudio publicado en 2019 en el International Journal of Hospitality Management (Lee, 2019) evaluó la respuesta de huéspedes a lobbies de hotel con distintos niveles de elementos biofílicos (plantas, agua, materiales naturales, luz) y encontró que los entornos con más naturaleza generaban mayor placer, mayor intención de volver y mejor valoración del hotel en su conjunto, no solo del lobby.
A esto se suma un efecto propio de la era de las reseñas: un lobby con un gran muro verde se fotografía y se publica. En un sector donde la puntuación en las plataformas de reservas decide la ocupación, ese contenido generado por el huésped tiene un valor directo.
Cómo lo aplican los hoteles de referencia
Los grandes proyectos hoteleros de la última década comparten un patrón: la naturaleza como protagonista de la llegada. Un jardín interior en el atrio, una pared vegetal tras la recepción, agua en el acceso, madera y piedra en el suelo. Es la aplicación literal de los patrones 1 (conexión visual), 5 (agua), 9 (materiales) y 11 (perspectiva) del marco de Terrapin que explicamos en los 14 patrones.
La lección para un hotel más pequeño no es copiar la escala, sino la secuencia: naturaleza en el punto de llegada, refugio en la habitación, sorpresa en los recorridos.
Qué puede hacer un hotel boutique o de cadena
Lobby: la primera impresión
Es el espacio donde la inversión rinde más. La pared que el huésped ve al cruzar la puerta, normalmente la de detrás del mostrador, es el lugar para una pieza grande de naturaleza real. Un muro de musgo y liquen preservados funciona en un lobby por tres razones prácticas:
- Se ve igual de bien a las tres de la tarde y a las tres de la madrugada, con luz artificial y sin ventanas.
- No exige ni riego ni jardinero ni sustituciones, en un espacio que opera las veinticuatro horas.
- Absorbe parte del ruido de un espacio de suelos duros y techos altos.
Si el hotel quiere que la pieza haga además de imagen de marca, el logotipo o el monograma del hotel formado en liquen blanco sobre musgo convierte la pared en el fondo de las fotos de todos los huéspedes. Lo hacemos por encargo con la identidad real de cada hotel: Tu logo en musgo.
Habitaciones: lo que se ve desde la cama
La pared frente a la cama es el equivalente de la ventana de Ulrich. Un cuadro de musgo mediano en esa pared, con luz cálida y lateral, aporta la conexión visual con naturaleza en habitaciones interiores o con vistas pobres. Es una intervención de coste unitario bajo, que se instala sin obra y que se puede desplegar por plantas.
Restaurante y bar
Aplica lo que contamos en el artículo de restaurantes: pared verde a la vista de las mesas, luz cálida, materiales que se tocan, refugios.
Pasillos y ascensores
Son los espacios con menos luz y más recorrido del hotel. Un cuadro de musgo vertical al fondo de cada pasillo (patrón 13, misterio) y un panel en el vestíbulo de ascensores convierten un tránsito anodino en parte de la experiencia.
Spa y zonas de bienestar
El lugar más obvio y a menudo el más descuidado. Naturaleza real en las zonas de relajación, materiales naturales y luz baja.
Mantenimiento y operación, con honestidad
La objeción habitual de la dirección de un hotel a las paredes vegetales es el mantenimiento: jardines verticales vivos que requieren riego automático, luz especial, jardinero mensual y sustitución de plantas. Es una objeción razonable. Por eso en hostelería recomendamos musgo preservado para los espacios interiores y plantas vivas solo donde haya luz natural y personal que las cuide. Un mural preservado bien instalado se mantiene entre cinco y diez años con una limpieza de aire ocasional. En el artículo sobre musgo preservado y plantas vivas está la comparativa completa.
Qué esperar
Un lobby con naturaleza no sube la tarifa por sí solo. Lo que hace es mejorar la primera impresión, la valoración global del hotel y la probabilidad de que el huésped comparta y vuelva. En un hotel de sesenta habitaciones, medio punto más de valoración media en las plataformas de reserva vale más que cualquier campaña.
Si diriges un hotel o una cadena, mira cómo planteamos los proyectos para tu negocio y los grandes murales por encargo.
Fuentes
- Terrapin Bright Green (2012). The Economics of Biophilia: Why Designing with Nature in Mind Makes Financial Sense.
- Lee, S. (2019). Effects of biophilic design on consumer responses in the lodging industry. International Journal of Hospitality Management, 83, 141–150.
- Browning, W. D., Ryan, C. O. y Clancy, J. O. (2014). 14 Patterns of Biophilic Design. Terrapin Bright Green.
- Joye, Y., Willems, K., Brengman, M. y Wolf, K. (2010). The effects of urban retail greenery on consumer experience. Urban Forestry & Urban Greening, 9(1), 57–64.
Las fuentes citadas son estudios revisados por pares o informes públicos. The Pots no participa en esas investigaciones.